LA VIVIENDA BIOCLIMÁTICA EN TOLEDO
CONCEPTOS GENERALES E INDICACIONES DE DISEÑO

TEXTO ELABORADO A PETICIÓN DE LA CONCEJALÍA DE URBANISMO
INFRAESTRUCTURA Y MEDIO AMBIENTE DE TOLEDO
2000

Por: ALVARO MORALES – LUCA BRUNELLI

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INTRODUCCIÓN
El objetivo de este texto es introducir brevemente unos conceptos generales y unas indicaciones básicas de diseño para la promoción de programas y el desarrollo de actuaciones de vivienda bioclimática en Toledo y más en general en Castilla La Mancha. El texto se divide en 3 secciones. En la primera, con el fin de situar las actuaciones de vivienda bioclimática en una perspectiva más amplia, se define sumariamente el marco socio-económico correspondiente al paradigma de la sustentabilidad. En la segunda se desarrolla una definición de arquitectura bioclimática destacando las implicaciones más importantes para el caso de Toledo. En la tercera y ultima sección, se describen brevemente los aspectos y criterios de diseño arquitectónico más relevantes.

LA SUSTENTABILIDAD
La sustentabilidad parece abarcar, hoy día, cualquier ámbito de la existencia y ser el paradigma que mejor convoca las preocupaciones por un planeta más sano en todos los aspectos.

Pero la sustentabilidad en su vertiente arquitectónico-urbana implica no solo la solidaridad transgeneracional expresada en 1988 por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la ONU, mas conocido como el informe Brundtland; y que consiste en el dejar a los que vendrán un mundo cuando menos con la misma riqueza y diversidad como el que habitamos nosotros, sino además, el esfuerzo por hacer de nuestras ciudades entornos más habitables, entendiendo la habitabilidad como el hacer de la vida urbana una vida más equitativa, más humana y más solidaria, como expresión legible de la riqueza cultural que contiene, una vida urbana más democrática y más ciudadana, con un ambiente menos degradado, menos contaminada, más saludable; de mayor calidad. Concepto reafirmado por un arquitecto de fama internacional como Richard Rogers: “Los edificios pueden enriquecer el espacio público de nuestras ciudades, responder a las necesidades cambiantes de los usuarios y explotar tecnologías sustentables en vez de contaminantes. Los edificios deberían suscitar y conformar ciudades que celebrasen la vida en sociedad y el respeto por la naturaleza”. (Rogers, R. 1997)

Desde el hacer arquitectura y urbanismo es necesario tener en claro este compromiso con la sustentabilidad cuando menos en las siguientes dimensiones:

1.1. DIMENSIÓN SOCIAL
Para garantizar el éxito de proyectos innovadores es necesario introducir los valores de la comunidad en todas las fases del diseño y desarrollo de los programas de vivienda promocionando la implicación de la población también a través de una mayor abertura de los técnicos hacia espacios participativos. Se debe apostar por la participación como forma de instrumentar el modelo de vivienda, pero también como forma de decidir dicho modelo, ya que “la participación individual es un medio esencial para involucrar a los usuarios con su medio ambiente” (Rapoport; A. 1977). “Involucrar a la comunidad en el proceso de crear centros habitables salubres, a bajo coste y sostenibles, que respondan a las necesidades y la cultura local debe originar soluciones validas a largo plazo, que transformen positivamente las vidas de sus habitantes mediante una verdadera participación”. (Rogers, R. 1997).

1.2. DIMENSIÓN ECONÓMICA
Las soluciones para la vivienda deben de ser económicamente viables y adecuadas, promoviendo el uso de materiales y tecnologías apropiadas que recuperen los saberes e incorporen procesos más eficaces. Estas tecnologías son de igual manera adecuadas al medio cultural humano que al medio ambiente. Así se podría recuperar el saber constructivo sin adoptar modelos ajenos, en la arquitectura tradicional abundan las muestras de consideraciones bioclimáticas, y quizá, el gran error en nuestra visión de la moderna tecnología sea que nos hizo creer que estábamos ante una panacea, que iba a servir como solución para todos y cada uno de los problemas técnicos planteados.

Dentro de este marco de sustentabilidad hay que valorar adecuadamente no solo los beneficios más inmediatos de cada actuación sino también su repercusión a medio y largo plazo. E solo a través de la integración de todos estos factores que se puede garantizar el éxito económico de actuaciones más comprometidas con aspectos sociales y medioambientales.

1.3. DIMENSIÓN ECOLÓGICA
Las condiciones del medio natural deben ser las principales condicionantes en la concepción de la arquitectura y el urbanismo, el clima es uno de los causantes fundamentales de la diversidad de tipologías de vivienda. Las propuestas deberán ser adecuadas al medio ambiente, utilizar materiales y procesos de bajo impacto ambiental y aprovechar los recursos naturales provenientes de fuentes renovables de energía. La dimensión ecológica quizás sea la que nos conduzca en la actualidad a un cambio más radical en nuestros hábitos y en nuestra sociedad. Un cambio que si se produce acorde e integralmente con la participación de todos nosotros puede permitir un cambio más profundo de nuestra economía convirtiendo en deseables y sobre todo rentables actuaciones que en los especifico de la arquitectura y el urbanismo nos lleva a introducir soluciones bioclimáticas y ecológicamente conscientes en la praxis de la construcción de nuestras ciudades y de nuestro territorio.

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